El elixir de la Elegancia y la Botánica.


La palabra "vermut" proviene del alemán wermut, que significa ajenjo, uno de los ingredientes originales y clave en la receta. Fue en Turín, Italia, en el siglo XVIII, cuando Antonio Benedetto Carpano perfeccionó lo que hoy conocemos como vermut. Carpano creó una mezcla aromática que combinaba vino con hierbas, especias, y azúcar, y presentó esta bebida como un acompañamiento ideal para abrir el apetito. Pronto, su vermut conquistó a la realeza italiana.

Sí, el vermut nació como un remedio, pero se convirtió en un placer.


Sabor Original
Marca Dominical


Hoy en día, el vermut sigue siendo sinónimo de refinamiento, y la marca Dominical encarna a la perfección esa esencia con sus dos variedades excepcionales:

Vermut Dominical Blanco: Destaca por su aroma especiado y a madera, con una base de Godello que brilla en un color amarillo pajizo. 

Vermut Dominical Rojo: De un profundo color caoba rojizo y con alma de Godello, este vermut respira frutas maduras, ajenjo y vino viejo. 

Ambos vermuts invitan a disfrutar de la tradición con un toque moderno, convirtiéndose en una elección ideal para los amantes de los aperitivos que buscan algo realmente especial.

Experiencia Dominical


El Vermut Dominical es una experiencia que une historia, botánica y sofisticación en cada sorbo. En cada copa hay siglos de tradición con un toque de modernidad.

Aunque el vermut puede disfrutarse solo, servido frío y con un toque de piel de naranja, también brilla en cócteles clásicos. Para una experiencia más auténtica, el vermut con un sifón de soda y una rodaja de limón: la combinación perfecta entre frescura y sabor.